jueves, febrero 07, 2013

On.Ce.

Dudar complica muchas cosas, pocas de verdad importantes.
Ejemplo claro es escribir un par de líneas y borrarlas para comenzar otra frase que tampoco concluirá.
Encuentro tranquilidad suficiente en sus besos, un placebo perfecto para cuando se quiere sudar.
¿Cuándo se deja de anhelar tener alguien con quien platicar una calurosa tarde de enero?
Creo ahora no hay ningún punto al que quisiera llegar.
He perdido el hilo. Tal pareciera no le decido con que color comenzar a pintar. No hallo la palabra adecuada. El tema en sí. El momento correcto.

Me concierto en un anhelo por tiempos caóticos pero llenos de tu presencia.

Empacaré. Ahora lo veo, no necesito grandes maletas ni llevar todos los aparatos.

Un cuaderno, lápiz, música y bocinas, vino y ganas de caminar. Ganas de dormir.

Es tan distinto el amor al deseo. Tan diferente el anhelo al estar sólo. Ahora lo veo.