Te leí llorando. Sin verte ni escucharte, te hallé ahí. Llorabas y sé que esto es difícil pero tengo que partir. Hace meses hubiera jurado nunca llegar a tanto, pero han sido los espasmos y los momentos en los que no respiro los que me han cansado tanto. Despierto queriendo seguir durmiendo y duermo queriendo no despertar pronto, y pronto tengo que despertar para tratar de configurar el itinerario de mi próximo viaje. Tanto lo he dicho que comienzo a retrasarme, debo irme y a donde voy no hay teléfono que sepa traducir un te extraño.
Hoy al fin sentí que mis pies se aferraban al mar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario