lunes, febrero 28, 2011
California.
Se me antoja la sal de tu rodilla, deja imprimirte la saliva en patrones, quiero remarcar mis acciones untando la lengua en tu barriga, enséñame un poco mas arriba para imaginar que todo va a terminar con tu sonrisa vuelta mía.
miércoles, febrero 23, 2011
La llorona se acaba de ir.
La llorona cuida esta noche de mi, con su forma equina me observa desde ahí. La veo con su reboso gris entonando un balbuceo. Le digo "anda amada mía apartate de mi, pues aunque fría mi vida es yo no quiero esta noche despojarte de tu vanidad y en un arrebato darte una muerte tan carnal pues resulta poco práctico mojarte cuando por el miedo no dejo de sudar". La llorona sonríe pero no deja de mirarme, se sienta en el borde y me acaricia el empeine, le digo "anda mujer vete a a dormir pues la penumbra es compañía absurda si de madrugada regresas a morirte por ahí". Se sonroja y se recuesta, pobre aquí me he de morir. Le digo "anda amada mía déjame roncar pues este corazón no es el de un animal y se me tarda en parar". La llorona se envuelve en mi y toca mi entrepierna. Con el miedo en la espina no evito endurecer el cuerpo, cierro los ojos y con pavor respingo "deja ya de moler que no tardaré en despertar y verás que no será justo ahora que con mi lengua te recorra y deje para el final los suspiros". Con un sonrisa se aleja la muy cabrona, riendo mientras ya todo muy despierto intento dejarla de pensar, muy misteriosa resulta la llorona pero como yo ha de buscar quien le calme el aliento cada que un deseo hecho carne le roba el sueño.
martes, febrero 22, 2011
Salsa en lugar de arroz.
Dibujando un óvalo con el dedo dentro del espiral te encontré,
olía a un oscuro profundo, combinaba con el fulgor del ambiente, te vi de frente.
Comiendo arroz me pensé indiferente, tu olor me caló hoy.
No me parece digno permanecer flotando quemando solo argumentos,
me refiero a que hoy caí sin siquiera poner un pero al suelo.
Me quedé sin dientes, no quise sonreír como otras veces,
considero un abuso lo que me haces, así de pronto apareces
y yo tan solo quiero dormir bien. Detesto estar bien y por ahora,
la ropa sobra porque en el fondo todo hierve a cien,
son noventa y nueve veces y hace diez perdí la cuenta.
No pretendas no verme que bien sé que no mueves los labios para sumar,
sé que te estás imaginando como nos hemos de derretir al llegar al cien.
olía a un oscuro profundo, combinaba con el fulgor del ambiente, te vi de frente.
Comiendo arroz me pensé indiferente, tu olor me caló hoy.
No me parece digno permanecer flotando quemando solo argumentos,
me refiero a que hoy caí sin siquiera poner un pero al suelo.
Me quedé sin dientes, no quise sonreír como otras veces,
considero un abuso lo que me haces, así de pronto apareces
y yo tan solo quiero dormir bien. Detesto estar bien y por ahora,
la ropa sobra porque en el fondo todo hierve a cien,
son noventa y nueve veces y hace diez perdí la cuenta.
No pretendas no verme que bien sé que no mueves los labios para sumar,
sé que te estás imaginando como nos hemos de derretir al llegar al cien.
domingo, febrero 20, 2011
Alchichica.
Profundo pero no oscuro, difícil de engañar, se asoma entre la sombra sin siquiera balbucear.
Distante y sencillo, café pero no absurdo se transforma en un perro vagabundo cada vez que le veo corriendo al vacío.
Sus orejas brillan pero no alumbran mis mentiras, sostengo su boca para evitar besarle. Otra noche vendrá y mañana seguiré esperando a la salamandra.
Distante y sencillo, café pero no absurdo se transforma en un perro vagabundo cada vez que le veo corriendo al vacío.
Sus orejas brillan pero no alumbran mis mentiras, sostengo su boca para evitar besarle. Otra noche vendrá y mañana seguiré esperando a la salamandra.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)