Me voy a dormir otra vez, esta vez ya sin pensar quien soy ni a donde voy, esta vez voy a chiflar y bailar.
Qué tanta mierda se puede oler, es tan premeditado saber, la incomodidad de un silencio es tan relativo a las miradas que en la oscuridad se alcanzan a ver. Con una broma o una caricia, nada cambiaría, qué mas da si amanezco al siguiente día en la compañía de tu silencio si siempre ha sido el argumento a debatir.
Un ultimo corrido en tu honor, ya no recuerdo tu sabor. La noche robó la inquietud de ver entre tus labios un poco de amor, se trata del rencor provocado por alguien de quien no he tenido noticias, será tu risa la que sin querer le quita el hedor al cuarto lleno, creo ya no relleno ni la mitad de lo que veo, es tan de noche que ya para que me saco los ojos, con tan solo darte un poco de calor basta para sentirme un mediocre.
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