lunes, agosto 19, 2013

No tengo que ir a clases.

Soñé con los ojos de Mariana. A pesar de tener una perspectiva de la iglesia mi atención se centró en sus ojos. No fue su mirada, me centré en sus ojos, no eran tornasol, eran verdes. Claro que sentí celos al principio, miraba sin pestañear al hombre con el que se estaba casando, lo hacía fijamente sin dar indicios de estar pensando en mi. No la vi sonreír,  parecía un fantasma en trance, alguien que solo tiene ojos para su contraparte. En verdad quise parar la boda para preguntarle si eso era lo que quería.

Amanecí contracturado cerca del trapecio, solo del lado izquierdo. Debo reconocer que me vuelvo mas celoso cuando duermo.

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