Resulta un tanto curioso observar a un realizador americano hablando, a través de una instáncia tan políticamente incómoda como lo es la frontera mexicoamericana, acerca de un valor tan universal como lo es la amistad. Punto clave y de partida para este filme. Situado en la frontera ya citada, pero del lado gabacho, este filme cuenta la historia de un viejo vaquero llamado Pete Perkins (Tommy Lee Jones) y de un descuidado y extrañamente encasillado-estereotipadocomonovato-americamierda-policiado Mike Norton (Barry Pepper)... vaya.. Mike... un auténtico nombre representativo de un auténtico americano. Así, el viejo Pete emprende un viaje para realizar la última voluntad de su amigo mexicano-inmigrante-meescondodelamigra-nosepobailar Melaquiades Estrada (Julio Cedillo).
A partir de una estructura dividida en tres entierros y si mal no recuerdo un viaje sin regreso, Guillermo Arriaga deja planteado de lleno un marcadísimo compañerismo y sobre todo una intensa casería. Hablando de la casería, cada uno realiza la busqueda y conquista de una presa. Mike tiene un móvil mucho más siniestro que el de los otros personajes; cogerse de una manera tan primitiva y terrorífica-ojospa'tras-cocinanovelesca a su linda güera esposa resulta ser el primer indicio de un tipo de white trash americano; el segundo aparecerá justo antes de intentar defenserde a ciegas vía intolerancia-supervivenvia de un par de disparos, vía una repista chaquetera porno. Pete persigue el sueño perdido de Mel, su casería consistirá en conquistar un desierto lleno de un bocón compañero incómodo y una terquedad por manetener vivo el recuerdo y el cuerpo putrefacto de su amigo. Claro, sería mamonsísimo decir que Melquiedes casaba el sueño americano, no! a decir verdad su busqueda se hayaba entre la identidad personal y la de una nueva identidad nacional, pues el salto transcultural lo puso entre la espada y la pared al negar su integración a una sociedad americana por miedo-faltadedocumentos-yfidelidad!!! Va, entonces este trio con escopeta metafórica y de metal en mano salen en busca de algo. Melquiades encuentra una muerte infame, Mike encuentra una muerte de identidad y Pete tiene su muerte existencial.
EN fin, mucha palabra nada en concreto. Cine digital, fragmentos no tan enredados pero no tanto como lo son las historias de Arriaga. El primer entierro de Melquiades en parte debe referirse a una cuestión meramente política, en una fase no tan personal. El entorno migratorio con todo y patrulla luce desconcertante, queriendo quitarle peso a los agandalles de algunas historias bastante sonadas y dejando justificar el comportamiento del buen Mike en un background proveniente de una sociedad como siempre inoperante y de una psicología trenzada entre el deber militarizado y el placer solitario. El segundo en tierro de Melquidades el el perpetraro y/o ocurrido en su rancho fantasma, donde Mike encuentra una triste redención y Pete realiza el tercer entierro de Melquiades, el que se hace en el corazón. Road movie llena de fantasmas, apariciones de personajes muertos ya. La actuación del mexicano-guinista-palmadeorocannero-amorperrero Guillermo Arriaga, bien. La movie, bien
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