miércoles, mayo 10, 2006

Capote

Ópera prima de Bennett Miller, cuya prioridad fílmica de cortes digitales se centró en desarrollar a un misterioso personaje llamado Truma Capote. Este mítico escritor norteamericano y por mi sólo conocido de oido, se presenta con ironía como un personaje parásito-vampiro mental... el cuál finalmente nutre su talento atormentado vía la desgracia de otros. Pero comencemos en un punto primordial: El background de Capote. Aquí juega un papel imperante una sociedad norteamericana creadora de ídolos e ilustradora de estereotípos mal intencionados, claro, para clasificar y etiquetar las cualidades y/o virtudes extraordinarias que no en cajan en una media imperante dentro de la movilidad social. Este mismo sistema operante creador de héroes y villanos le da un espacio para alguien que en su persona ha creado un molde nada encajable con los demás, que descubre en la frialdad el calor que no ha tenido. Capote se ha creado a forma y semejanza de los temores y defectos de los demás; siendo un personaje aislado por un dedo retractor del viejo tio sam, devolverá la cachetada completa al mismio tio vía conocimiento. Capote será el ejemplo de que la ignorancia y el miedo son las armas más peligrosas que cualquier sistema puede aprovechar para crear fantasmas y monstruos. Ahora bien, pasemos a lo nuesto.

He llegado un par de minutos tarde a la proyección, lo cual no me ha impedido observar que desde el pincipio Capote se muestra como un vampiro. En la investigación del asesinado de Kansas, Capote estará en una penumbra constante; oculto en la cobijada oscurirar, de donde obtendrá la información que necesita. Así bien, sin dar mucho rodeo, el filme se centra magistralmente en la creación de este personaje, el cual si no me fallan mis cálculos tendrpa como tema central aquel que indica que el hombre deja su condición humana y pierde cualquier conexión con la realidad al emplear toda sus fuerzas al crear su mayor obra en vida, perdíendose en su creación. Hablar de Philip Seymour Hoffman es hablar de otro pedo. Se puede hablar de que en verdad ha encarnado a alguien más, Capote vive.

Ritmo, ritmo, un ritmo excelente, bastante coherente y bien llevado. La puesta en cámara resulta densa, exacta oh! recuerdo planos abiertos, buena fotografía y un estilo wooo! la secuencia de la alfombra roja. Ese Capote es un malvado! de ahí se cuelgan todos.. es un malvado y una mierda! una mierda creada por nosotros y que podría haberse redimido... tal vez lo haga.. pero ha muerto en su perdón... por las razones ya antes citadas. En verdad da miedo, pero, Gordísima!

No hay comentarios.: