sábado, abril 08, 2006

Las Tardes de Abril.

Me cuidaras de vivir a medias? Pop! Han regresado, intentaré dormir sin pensar en las noches. Cómo me gustaría que estuvieras ahí, despertar búscamente, encontrarte ahí; para besarte, hacerte el amor, simplemente para abrazarte y seguir durmiendo. Si sale del hipotálamo ya no me importa, ahora es energía pura; se crea y no se destuye, se transforma y continúa; eres mi amortiguador!

Mañana me levantaré a correr. Lo haré diario, sino por lo menos cuatro días a la semana, lo haré. Pensaré muchas cosas, siempre lo hago cuando corro. Pensaré en mi casa, en ese pequeño rincor que añoro desde hace unos cuantos días para acá. Más que una casa, quiero una vida en un espacio solo, sin sentir la soledad; irónico final para un mimado como yo. Me cuidarás de vivir a medias? Correré, no en la tarde, será en la mañana. Sin lluvia, sin nubes, con un poco de calor, con un poco de amor, así serán mis tardes de abril. Esa figura tan cambiada, siempre anunciante de cambios en mí. Me cuidarás de vivir a medias? Pero debo cuidar, cuidarme de esa sensación! El calor ha inundando mi esperanza, mi deseo por acariciar y morder esos labios. Me encuentro confundido, confundo el deseo con la necesidad; aunque es bein sabido que ahora más que nunca necesito de esos buenos besos... una hora, un beso de una hora, sería acogedor. Fóllame! Claro! Vílmente, engáñame y méteme a tu cama, no me resistiré. Pon en mi boca ese pedazo de hielo, date la vuelta y no me tires un codazo. Te cuidaré de vivir a medias, en las tardes de abril. Mis tardes de abril, mi vida entera. Me cuidarás? Verdad que sí? Quiero dormir ya, en mi pequeño cuarto, despertar y hacer de desayunar, con suerte te gustará lo que te prepare. Serás un tiempo para mi. Tuyo, seré tuyo, siempre en mis tardes de abril. Me quieres? yo creo que si. Ahí estarán, mis ideas sobre papel, mañana correré. Iré despacio, tanto para planearlo bien. Avanzar, es lo que necesito ya, me cuidaras de vivir a medias? Hermosas tardes de abril, me encanta tenerte en los pulmones. Mi pequeña alma moribunda, te besaré el cuello de madrugada. Te cuidaré de vivr a medias, siempre, en mis eternas tardes de abril.

No hay comentarios.: