A Brett Ratner le quedó grande el saco, o en su defecto presenta dos directrices muy marcadas; la primera es una dirección no tanbuena, cuyo trabajo actoral empobrecido en su reflejo tiene mucha distracción y poca verosimilidad y desarrollo para unos personajes en plena adolescencia fílmica; en segunda, la línea que maneja el filme es trazada paralelamente a la multiculturalidad planteada por Singer (X-Men, 2000, X-Men 2, 2003) y se ve envuelta en una lucha intercultural e intersocial para la supervivencia de esta, cosa que puede no estar mal pero que puede sacar de onda a quienes habíamos descubierto en los diálogos de lso X-Men un toque de corazón gordito. En resumen, el discurso de la tercera es agresivo, muy marcado y tiende a la caida de cada socieedad en un círculo de eliminación del más debil.
Ahora bien, el trabajo de Ratner carece de una estructura firme, basada sobre todo en las secuencias de acción y no en el desarrollo de los personajes tal y como se presumía era la especialidad de este director. Las acciones caen en mayor peso en el cada vez peormente disfuncional Logan-Wolverine (Hugh Jackman) y en la dupla Magneto(Ian McKellen) y Jean Grey-Fenix (Famken Jannsen) cuya maldad se antepone ante los intereses del otro y son ambos quienes se aprovecharán del otro para llegar al estado final, dentro del cual sucumbirán por tal ambición de poder. Existen momentos en el filme que parecen didivir en mayor medida a los propios mutantes, desde la buscada deserción de la pequeña Rogue (Ana Paquin), hasta la separación del seno paterno sin sentido que perpetra Warren Worthington III-Angel (Ben Foster)... quien muy lindo sale en el poster vestido de X-Men y que en el filme no tiene ningún pero ningún peso narrativo diferente al ya planteado. Otro peluchoso amigo es el Dr. Hank McCoy-Bestia (Kelsey Grammer), quien parece ser el personaje más fuerte por la causa mutante junto al Profesor Xavier (Patrick Stewart) y Ororo-Tormenta (Halle Berry). Hank es la versión diplomática de una causa universal que llega al poder a través de una pelea no buscada; no es muy evidente pero en algún momento es tentado por una normalidad no mutante que sólo lo hace fantasear, poniendo la idea de que todo ideal puede ser tentado pero no derrotado.
Desanimando a unos pocos por el rápido despacho de algunos personajes, y a la vez animando a muchos otros con la referencia a la saga de.. cómo era? Algo de días pasados... presentando la memorable escena donde Coloso proyecta a Wolverine contra un centinela y lo parte en dos! yeah! Oh hermosa Kitty Pride (Ellen Page) que chula estás! De los pocos trabajos en video que se ven realmente mal, el filme sube y cae estripitósamente, el áuténtico climax se encuentra hacia el final del planteamiento y nunca en todo el filme se volvería a lograr ese efecto. Gracias Proferos Xavier :p. De los mejores cameos de Stan Lee, al principio cuando su manguera se convierte en una víbora mojona! jajaja!
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